RRHH es mucho más que aportar valor a la organización implantando herramientas de gestión de personas.
Está muy bien pensar que:
- fidelizar el talento,
- desarrollar un mapa carrera,
- proveer a la organización de la formación necesaria para avanzar,
- hacer buenos procesos de selección donde las personas elegidas encajen en el puesto y en la empresa,
- la comunicación, o incluso,
- la reducción de costes es lo que hace que RRHH aporte valor a la organización.
Y aporta, si lo desarrollas con criterio estratégico, pero muchas veces SE NOS OLVIDA QUE TRABAJAMOS CON PERSONAS.
A las personas cuando tienen un problema, RRHH tienes que escucharlas. Escucharlas de verdad.
Entendiendo cuál es su problema, ya sea personal, con su equipo, con su desarrollo, con los compañeros,…. poniéndose en sus zapatos, aplicando a la solución la visión global y sobre todo explicando el por qué se toma una decisión u otra.
No se puede atender las solicitudes desde el café para todos, emitiendo juicios de valor o incorporando el hartazgo de dar contestación a las múltiples consultas.
Recursos Humanos tiene que ganarse la confianza de las personas que trabajan en la empresa.
Tiene que tomar decisiones y aplicarlas teniendo en cuenta que “juega con personas”, personas que piensan y sienten.
Tener en cuenta que la autoridad de una buena gestión en RRHH te la dan las personas por el simple hecho de que son el cliente final de recursos humanos.
Son las personas quienes hacen que las herramientas de gestión implantadas cobren sentido y funcionen.
Implantarlas de forma unilateral por decisión de RH porque son modelos de gestión y toca, no sirve.
Hay que tener muy presente que no se pueden implantar herramientas de gestión de personas sin escuchar y contar con su opinión porque lo más probable es que las rechacen o no funcionen bien.
O no habéis vivido esto de que “la comunicación no funciona. Nadie lee nada”.
O aquello de que “el sistema de gestión por competencias es un asunto sin resolver o el caballo de batalla de RH”.
El riesgo de todo esto es que RH se convierta en un área que no aporta, es más, que los demás piensen y digan que “no da más que trabajo”.
Efecto contrario.
Si quieres convertirte en una Dirección Destacada RH, ten en cuenta estos aspectos, todos los que me haya dejado, reflexiona sobre como lo estás haciendo y avanza hacia el camino correcto.
¿Te habrá ocurrido algo así?
A mí, te aseguro que sí.
Y me consta que a otros profesionales de RRHH también. Esta disertación ha sido como consecuencia de una conversación con un colega.
Si te animas a comentar, te leo.

